miércoles, 12 de enero de 2011

De los polvos con Alberto

Me gustaba escuchar el sonido del roce de nuestros sexos. Entre gemidos entrecortados por el placer que me daban sus manos. Y su polla entrando y saliendo de mí a un ritmo acompasado. Primero lento, suave. Acariciaba mis tetas, rodeando los pezones endurecidos con la yema de sus dedos, luego acariciándome la cintura con sus manos grandes. Chupándome entera. Desde mis sensibles orejas, mi boca, mi cuello, el ombligo, el coño ... su lengua se paseaba por mi clítoris hacia arriba y hacia abajo, luego con pequeños círculos muy rápido, hasta que me deshacía en un suspiro, me quedaba ciega, me sosegaba de esa forma que tanta falta me hacía, durante toda la mañana, quizá durante toda la vida ...  Me gustaba follar con Alberto en el descanso, justo allí en los servicios del centro comercial, Era mas llevadero sonrreir cuando una estaba recién follada ...

1 comentario:

  1. Recién follada todo es mucho más llevadero, incluso hay cosas que solo se llevan si te follan en condiciones...

    me gusta tu faceta Henry Miller

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