sábado, 29 de enero de 2011

De algún recuerdo

Me veo lejana cuando vuelvo y cuando vuelvo a volver, pienso en no volver jamás ... hay allí , aún, rincones que me sacan los fantasmas ... y revivir aquellos años comiendo arroz con pollo y durmiendo en el sofá de siempre, me revuelve y me recuerda que me hace falta algo, quizá lo más importante, no saber lo que se ahora ... la fatiga de los pobres y la angustia de los nobles, eso empecé a sentirlo allí ... Cuando me levantaba la primera con prisa y me asfixiaba, cuando veía de "raspajilón" mi silueta desdibujada en cualquier vidriera. Cuando olía a humo mi ropa, cuando tenía una colonia barata y usaba la trenca de mi hermano con olor masculino, y quizá hasta la llevara de forma masculina. Aquellas eternas zapatillas rojas, sucias y gastadas... Los vaqueros raídos con culateras de pasar la tarde en los umbrales de las calles, en los bancos rotos del paseo de Serafín Flores... comiendo cornetos de vainilla en primavera y sintiendo miles de atardeceres en la charca ....

viernes, 21 de enero de 2011

De la verga de pinocho

Ya entonces habían perdido el poder de darse una caricia. Justo cuando a Estela empezó a ponerle cachonda la imaginable verga de pinocho … En ese momento en el que los charcos de lejía en agua empapaban los bajos de sus pantalones nuevos. Echaban los últimos cubos de agua desde las puertas de los últimos bares. Y los bancos, ya vacíos y las calles ya silenciosas, mientras Estela asimila el azote de desilusión que le dio Carlos esta mañana. Y no puede parar de recordar la primera vez, cuando ella aún dormitaba en las sabanas mal lavadas de Carlos, hace quince años, en el antiguo piso de la C/ La bomba, en el tercero A, mientras él fumaba en el sillón verde. Desnudo, conforme de ser quien era … Entonces era cuando follar con Carlos no le hacía pensar en la verga de pinocho … Pensaba siempre en esa primera vez desde que Carlos le habló de ese modo esta mañana. Ya no la quiere, eso lo sabe, ya hacen treinta y dos noches que no hacen el amor … quizá haga treinta dos meses que se odian …

lunes, 17 de enero de 2011

De alguna reflexión barata

Tengo dos minutos para morirme, pero seguramente los convierta en dos décadas ... convertir, parecer ... ¿y si yo fuera todo lo que parezco? ... los habría que se llevarían el gato al agua ... que están seguros de todo lo que soy, y yo ... pobre de mí, perdida ...
Duran mas los días, y gozo, de algunos minutos libres ... ya me entran ganas de ese solecillo con olor a primavera, ya florecen algunos mimosos, y se endurecen los caminos ajados de los campos enguachinados
Veo las cosas de otros colores, y me muero por ponerle algún tono mas a mis días ... la ilusión me recorre, pero no se cuánto dura...

miércoles, 12 de enero de 2011

De los polvos con Alberto

Me gustaba escuchar el sonido del roce de nuestros sexos. Entre gemidos entrecortados por el placer que me daban sus manos. Y su polla entrando y saliendo de mí a un ritmo acompasado. Primero lento, suave. Acariciaba mis tetas, rodeando los pezones endurecidos con la yema de sus dedos, luego acariciándome la cintura con sus manos grandes. Chupándome entera. Desde mis sensibles orejas, mi boca, mi cuello, el ombligo, el coño ... su lengua se paseaba por mi clítoris hacia arriba y hacia abajo, luego con pequeños círculos muy rápido, hasta que me deshacía en un suspiro, me quedaba ciega, me sosegaba de esa forma que tanta falta me hacía, durante toda la mañana, quizá durante toda la vida ...  Me gustaba follar con Alberto en el descanso, justo allí en los servicios del centro comercial, Era mas llevadero sonrreir cuando una estaba recién follada ...

Retrato poético

Desnúdate
deja que mi dedo
te retrate,
mira fija mi cara
levanta la barbilla
endereza la espalda
abrázame con
los ojos,
y en los brazos...
no sientas
disfrázate de
amoríos baratos,
que la luz, te
quedará impresionada ...